El mito de la delgadez.

Vivimos en una sociedad que tributa un culto excesivo a la imagen al cuerpo y a la delgadez. Algunos adolescentes intentan a través de ese cuerpo perfecto resolver otra serie de problemas y/o dificultades que nada tienen que ver con la alimentación y sí con otros aspectos como la seguridad y la confianza.

¿Cómo lo llamamos?

Anorexia (síntomas).

  • Miedo a subir de peso.
  • Disminución de la cantidad de comida ingerida.
  • Pérdida excesiva de peso.
  • Ejercicio físico excesivo.
  • Pérdida de la menstruación (amenorrea).

Bulimia (síntomas).

  • Miedo a subir de peso.
  • Atracones de comida.
  • Peso normal.
  • Reglas irregulares.
  • Vómitos autoprovocados.
  • Abuso de laxantes.

Abre los ojos ante ...

  • Hacer deporte en exceso.
  • Tener preferencia por los alimentos light.
  • Aislarse continuamente.
  • Acumular golosinas y comer con la sensación de no poder parar.
  • Tener dificultades para dormir bien.
  • Tener un estado de ánimo triste con grandes cambios de humor.
  • En relación con los alimentos: hacen trozos muy pequeños, los esparcen por el plato, revuelven la comida, la escurren, la secan con servilletas para evitar todo tipo de grasa, etc..., y al final apenas prueban bocado.
  • Padecer estreñimiento debido a su escasa dieta, por eso recurren a menudo al abuso de laxantes. En la bulimia se utilizan para contrarrestar los atracones.
  • Recibir continuos comentarios sobre lo delgado/a que está, pero no se lo cree.
  • Hacer creer a los demás que come normalmente, pero lo que hace es esconder los alimentos, tirarlos o si los come los vomita.
  • Tener obseción por quemar calorías y para ello com3e de pie, duerme poco, se vuelve hiperactiva.

Nos debemos preocupar ...

  • Cuando a nivel físico van más abrigado/as que la mayoría.
  • Se cansan mucho. El pulso, la tensión arterial y la frecuencia cardíaca están más baja de lo normal.
  • En su cuerpo aparece una cubierta de pelo muy fino (llamado lanugo).
  • Se les cae mucho el pelo, la piel se vuelve seca, pálida y morada.
  • Aparecen mareos y desmayos debidos a la malnutrición.
  • Generalmente en las chicas, hay una pérdida de la menstruación (si es que ya la tenían); en las chicas que no han tenido su primera regla, suele haber un retraso y una falta de maduración general.
  • Emocionalmente, suelen ser personas con poca autoestima, muy inseguras, con cierto nivel de ansiedad y muy autoexcigentes y perfeccionistas consigo mismas, o lo hacen todo bien o no hacen nada.

¿Cómo defendernos?

Aunque esta enfermedad no hace distinciones de sexo y edad, afecta más a las chicas (95% respecto a los hombres), con un carácter perfeccionistas y baja autoestima. Es importante que los jóvenes aprendan a quererse como son, con sus virtudes y defectos, y no obsesionarse con alcanzar una perfección que por definición es imperfecta.

Cuando el paso de niña a mujer, se vive con exagerada angustia (no admiten el cambio corporal), es recomendable pedir ayuda a un psicólogo, y evitar desequilibrios mayores.

En la expansión de estas enfermedades está influyendo bastante la publicidad, por lo que es conveniente aprender a defendernos de ella (de los modelos que nos presentan), y saber resistir a la presión del grupo a la que en muchas ocasiones nos someten personas de nuestro propio entorno. Para desarrollar una vida saludable, es imprescindible una buena y equilibrada alimentación, pero también es importante para poder vivi quererse a uno mismo, y aceptarnos tal y como somos.

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